Verde. Así es como se percibe la oscuridad a través de los ojos de un soldado. Las gafas de visión nocturna le dan a la noche ese aspecto irreal que ha inspirado las obras Nocturno (amapolas blancas) y Sonámbulo III (infrarrojo), creaciones del madrileño Íñigo Manglano-Ovalle.
Dos piezas de videoarte que fueron concebidas en 2002 y 2003 y que pueden visitarse en el espacio Abierto por Obras del Matadero de Legazpi hasta el próximo 12 de julio. Nocturno (amapolas blancas) es una denuncia en imágenes de la ocupación estadounidense de Afganistán tras el 11-S. Un juego de espejos entre ficción y realidad que recorre la noche afgana entre campos de amapolas. El color verde de las gafas de visión nocturna le da a la antigua cámara frigorífica del Matadero un aspecto irreal, mientras la grabación se proyecta en una pantalla.
En Sonámbulo III (infrarrojo), el protagonista es el hijo del artista. Manglano-Ovalle le graba mientras duerme en su cuna dando lugar a una cinta que recoge momentos íntimos u objetos que transmiten sensualidad y ornamento, no exentos de elementos brutales fuera de contexto, enfrentando belleza y peligro.
Esta exposición ha sido incluida en el programa oficial de PHotoEspaña2009.



